(CNNMéxico) — Este jueves se dio a
conocer que los médicos declararon la muerte
cerebral del boxeador puertorriqueño Héctor "Macho" Camacho,
luego de que le dispararon en el lado izquierdo de la cabeza.
Aproximadamente el 91% de los traumatismos cerebrales relacionados con
el uso de armas en Estados Unidos son fatales, mientras que solo un 11% de los
traumatismos cerebrales causados por caídas terminan en la muerte, según elInstituto
Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares de Estados Unidos.
Pero, ¿qué significa la muerte cerebral y qué pruebas se realizan para
afirmar con contundencia que el paciente legalmente ha fallecido?
Hay dos formas en la que una persona muera: por muerte cardiopulmonar o
por muerte cerebral. Ambas son definiciones formales y legales de muerte. La
muerte cardiopulmonar es la pérdida irreversible de funcionamiento en el
corazón y los pulmones. Las personas que han sufrido una lesión cerebral no
recuperable (como traumatismo craneal o accidente cerebrovascular) son
diagnosticadas con muerte cerebral, que es “el cese irreversible de todas las
funciones cerebrales”, según el Sistema
de Salud de la Universidad de Miami, en Estados Unidos.
Cuando alguien tiene muerte cerebral, no fluyen la sangre ni el oxígeno
a su cerebro, por lo que este deja de funcionar totalmente. Debido a que el
ventilador médico respira por la persona, los órganos como el corazón y el
hígado continúan recibiendo oxígeno y pueden funcionar durante algunos días
después de que el cerebro murió.
A menos que estén dañados por lesiones o enfermedades, los órganos pueden
ser donados. En el caso de Camacho, su familia determinará si dona sus órganos
o no.
Este tipo de muerte se declara si el paciente es incapaz de respirar sin
asistencia médica, carece de respuesta pupilar a la luz y de respuesta al
dolor, y se interrumpe el flujo de sangre al cerebro. Una vez que se declara
muerte cerebral, no hay posibilidad de recuperación.
La hora de defunción legal corresponde al momento cuando se documenta el
diagnóstico final de la muerte cerebral en el expediente del hospital. La
descontinuación del ventilador médico no causa la muerte, explica la Escuela de
Medicina Miller, de la Universidad de Miami.
Dónde se localiza la muerte cerebral
El tronco del encéfalo es la parte más baja del cerebro que está
conectada a la médula espinal (una columna de tejido nervioso ubicada en la
columna vertebral). Esta parte del cerebro es responsable de la mayoría de las
funciones automáticas del cuerpo que son esenciales para la vida: Respiración,
palpitación, presión sanguínea y deglución, indica el Sistema de Salud Nacional
de Gran Bretaña (NHS, por sus siglas en inglés).
El tronco del encéfalo también realiza el intercambio de información
entre el cerebro y el resto del cuerpo, así que es fundamental para las
funciones de conciencia, conocimiento y movimiento. No hay posibilidad de
conciencia una vez que el tronco encefálico se daña permanentemente y esto se
suma a la incapacidad de respirar o mantener las funciones corporales, lo que
constituye la muerte del individuo, precisa el NHS.
Anteriormente, confirmar la muerte era algo directo: el corazón dejaba
de latir y una persona ya no respiraba. Pero ahora la confirmación de muerte
puede ser más compleja, ya que con un ventilador médico se puede mantener al
corazón oxigenado y latiendo artificialmente después de que el tronco del
encéfalo deja de funcionar permanentemente, explica el NHS.
La interrupción de la irrigación sanguínea hacia el tronco del encéfalo
da como resultado la falta de oxígeno en el área, lo cual causa la pérdida
permanente de la función del tronco del encéfalo, indica el NHS. Una vez que el
tronco del encéfalo deja de funcionar permanentemente, no hay forma de revertir
esta falla.
Cómo se diagnostica la muerte cerebral
Se diagnostica la muerte cerebral cuando:
·
Una persona no responde a cualquier
estimulación externa
·
La persona está inconsciente
·
El latido del corazón y la
respiración de la persona solo pueden mantenerse con un ventilador
·
Hay evidencia clara de que ocurrió un
daño serio en el cerebro y no puede ser curado
Según el NHS, para diagnosticar la muerte cerebral y descartar otras
condiciones reversibles, se realiza una serie de pruebas. Posteriormente esta
serie se vuelve a aplicar, para minimizar cualquier probabilidad de error.
Estas son las pruebas:
·
Se coloca una linterna prendida en
ambos ojos para ver si puede reaccionar a la luz
·
La córnea (la capa externa
transparente del ojo), que normalmente es muy sensible, se frota con un pañuelo
o un pedazo de lana de algodón para ver si el ojo reacciona
·
Se aplica presión a la frente y se
aprieta la nariz para ver si hay algún movimiento en respuesta
·
Se inserta agua fría en cada oído, lo
que normalmente causaría que los ojos se movieran
·
Un tubo delgado de plástico se coloca
por la tráquea para ver si esto provoca náuseas o tos
·
A la persona se le retira el
ventilador durante un periodo corto para ver si hace algún intento para
respirar por su propia cuenta
Si una persona no responde a ninguna de estas pruebas, se hace un
diagnóstico de muerte cerebral.
Ocasionalmente, las extremidades de una persona o su torso (la parte
superior de su cuerpo) pueden moverse, incluso después de que la muerte
cerebral es diagnosticada. Estos son movimientos de reflejos medulares, lo que
significa que son generados por la médula espinal y no involucran al cerebro en
lo absoluto. Por ello no afectarán el diagnóstico de muerte cerebral, precisa
el NHS.
La muerte cerebral puede ser un diagnóstico difícil de entender y/o
aceptar para los familiares y amigos, indica el Sistema de Salud de la
Universidad de Miami, en Estados Unidos. Esta dificultad radica en que estos
pacientes respiran (con ventilador) y su corazón late. Es común que los seres
queridos mantengan la esperanza de la recuperación incluso después de que se
les notifica que no hay nada más que se pueda hacer para salvar la vida de la
persona, indica la Universidad.

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